¿POR QUÉ LAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS (PyMES)
El aumento de los precios del crudo, la elevada dependencia energética del exterior y las tensiones geopolíticas del panorama internacional están afectando de forma muy negativa a la economía y a la competitividad de las empresas.
Esta situación refleja la necesidad de buscar soluciones energéticas innovadoras, más limpias, competitivas y rentables que garanticen el mantenimiento de la actividad empresarial y que, al mismo tiempo, sean fuente de beneficio tanto para el medio ambiente como para la sociedad en su conjunto.
En este sentido, la utilización de sistemas energéticamente más eficientes y el uso de energías renovables constituyen actualmente dos pilares básicos para mantener la competitividad empresarial en un mercado globalizado que obliga continuamente a las empresas a adaptarse frente a una realidad económica, política y social en continua transformación.
Aunque a primera vista los impactos medioambientales ocasionados por las grandes empresas pueden parecer más evidentes y de mayor dimensión que los de una PYME (y por lo tanto, tengan una mayor responsabilidad para con la sociedad en su minimización y solución), lo cierto es que las pequeñas y medianas empresas también ejercen importantes presiones sobre el medio ambiente, y por lo tanto también tienen que adoptar un compromiso social al respecto.
Esto no responde tanto a que a título individual las PyMES sean grandes contaminadoras (si bien muchas de ellas ejercen fuertes impactos a nivel local, como el consumo de recursos escasos, emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), contaminación atmosférica y de suelos o la generación de desechos), sino por el efecto combinado que todas ellas tienen sobre el medio ambiente a nivel colectivo. Este efecto combinado se hace especialmente evidente si se considera el fuerte peso que tienen las pequeñas y medianas empresas en la generación de riqueza y empleo en casi todos los países del mundo (2).
Las PYME presentan un potencial de ahorro de energía importante. Con tecnologías y hábitos de consumo más eficientes, las PyMES podrían fácilmente ahorrar un 20% de la energía que consumen (3).
Si todas las PyMES incorporaran medidas en sus negocios para ser más eficientes y evitar derroches de energía innecesarios, se ahorrarían una suma en pesos importante (4).
No hay que olvidar que el comportamiento ambiental responsable de las empresas es un factor cada vez más valorado por clientes, los propios trabajadores y el conjunto de la sociedad, por lo que la incorporación de medidas que ayuden a mejorar la gestión energética y buenas prácticas ambientales en los centros de trabajo, ayudan a mejorar sensiblemente la imagen de las empresas de cara a los ciudadanos y a darle un valor añadido en un mundo empresarial cada vez más implicado con la protección del medio ambiente.
(1) Fuente: CREARA Consultores S.L. y WWF España, 2008
(2) Por ejemplo, en el seno de la Unión Europea (de las más de 20 millones de empresas de carácter privado registradas en la UE -no pertenecientes al sector primario- el 99% son PyMES, y de entre todas ellas la gran mayoría (19 millones) emplea a menos de 10 personas).
(3) En la Unión Europea según los datos de 2006 y 2007 el ahorro que podrían alcanzar las PyMES es de 20%. Un ahorro equivalente al 22% de la reducción de emisiones que España necesita para cumplir con el Protocolo de Kioto (equivalente a 10,45 millones de toneladas de CO2).
(4) En España se calcula que podría ser 1.550 millones de euros al año, cantidad que supone, aproximadamente, el 5,3% de los gastos de personal del conjunto de las PyMES o el 1% de su facturación.